miércoles, septiembre 01, 2004

Regalo de Cumpleaños

Cuando escogí mi apodo lo hice por varias razones, pero la principal de todas es la siguiente: porque Eärendil, el más afamado marinero de todas las edades de Arda, representa la Esperanza.

Ayer le di, con un día de retraso eso sí, un regalo a una gran amiga por su cumpleaños. Esto de no tener dinero ni para pipas tiene, como todo, sus cosas positivas; por ejemplo que en vez de irme a cualquier templo de la subcultura de la zona centro a comprarle algo friki, cogí varios elementos que hallé por casa y le un hice pequeño presente. Creo que le gustó mucho más que si le hubiese regalado una ampliación del Space Munchkin. Voy a empezar a fabricar yo los regalos que haga. Con más tiempo y con más dinero seguro que empiezan a quedar mejor.

El elemento principal era una botella verde de cerveza. Concretamente una de Alhambra 1925, que Imperator tuvo el detalle de subirme desde tierras granadinas. Tengo otras dos colocadas encima del apilable, dominando el salón, dado que, dejando aparte que las botellas son muy bonitas, tienen un gran valor para mí.

Escribí una poesía, envejecí el papel con grano de café (el efecto queda muy creíble, probadlo siempre que queráis hacer un papiro o similar), lo até con una pequeña cuerdecita amarilla para que no se desenrollase y metí el papel dentro de la botella, después de asegurar mediante otra cuerda que mi bella cumpleañera pudiese sacar el papel de dentro cuando quisiera. Unos toques de cera azul, para asegurar la cuerda y adornar un poco la botella, y ya estaba mi regalo terminado: una botella de náufrago.

Ya sé que es un poco curioso que un marinero regale algo así, dado que ser náufrago no es una de las primeras diez mil profesiones en las que un marinero quiera convertirse, pero para mi propósito venía de perlas. Y es que la poesía que metí dentro es esta:


ESPERANZA

Mucho tiempo he vagado por el mar
esperando una mano salvadora:
la tuya, cálida y merecedora
de este mensaje que hube de guardar.

Sabe una cosa antes de comenzar:
no es casual que en tus manos esté ahora.
Pues hay poderes, Señor o Señora,
que quisieron que así fuera a pasar.

Allá donde la vista nunca alcanza
y el tiempo no tiene morada alguna;
y donde duermen hacha, espada y lanza.

Allí, donde no hay oro ni fortuna,
solamente reside la Esperanza.
Ve, no serás visita inoportuna.



Creo que mi bella cumpleañera necesitaba recibir un regalo así. Y yo necesitaba hacerlo. Y también necesitaba recordar que la esperanza puede ser representada por una estrella brillante en el cielo, pero también por una simple botella que flota en el mar, esperando a que alguien la rescate; esperando que alguien lea el mensaje; dando esperanza a quien la lanzó al agua, hace mucho tiempo.

No hay comentarios: